Ha sido un buen fin de semana, con el concierto de los Unfinished Sympathy el Viernes (con la inestimable presencia a mi lado de mi compi de batallas, Chichi), donde realmente nos pasó de todo, nos multaron en renfe (de 300 a 500€, que por supuesto no pienso pagar), después del concierto y de alcolizarnos con jugo de aceitunas mezclado con alcohol metílico (JB) y diversos chupitos, le metí una patada a una silla y me destrocé el empeine y acto seguido nos registró la policía nacional, menos mal que no llevábamos nada. La culminación de la noche fue aquel borracho...para añadir una nota más de surrealismo a la ya larga lista que llevo últimamente. Y el sábado bien, tranquilito.
Pero hoy...no sé, estoy emocionalmente perdido, puede que sea por esta nueva etapa, que ya empieza a tomar forma, o puede ser porque miro un año atrás y veo lo que ha cambiado mi vida. O quizás simplemente, sea por abandonar esta casa en la que he vivido siempre, porque esta vez no es por un mes, o una semana o un par de días...no, es para todo el curso, y aunque volveré bastante, no será lo mismo.
Como dijo el borracho de Pepe en uno de sus momentos de lucidez: "No tengas miedo, que yo siempre estoy temblando".
Por fin, mañana si, me independizo.