Bueno, pues así resumiendo llegamos el sábado sobre las 24:00 a la capital del Imperio, tras coger el metro y ver a un yonki pidiendo cual grabadora ("soy de salamancaaaaaa...") fuimos a los bajos de Argüelles, para recordar viejos tiempos, y la verdad es que pasaron bastantes cosas surrealistas. Desde mediados de verano, no hay noche que salga que no haya algo surrealista, pero desdeluego esa noche, fueron muchas las anécdotas, como la estancia en el callejón con los jebis y el segurata con la linterna cual porra, Nacho en sí (menudo espécimen), el señor del "no puedes" que no debía saber lo que era una universidad, el vasco del banco,... porque esa es la otra....dormimos unas tres horas en un banco (en dos diferentes para ser exactos). Pero al final decidimos ir a un hotel y pagando una noche, se puede decir que "hicimos dos".
Luego...concierto de Hellacopters...y bueno, que voy a contar, probablemente sea el mejor de todos los conciertos que he visto jamás, que se separen es una pena, pero al menos pude disfrutar de uno de los conciertos de su última gira (y tengo una camiseta). No se puede ser tan grandes, rozan la divinidad. Y me dieron unas cuantas ideas....
Para finalizar el viaje, tomamos algo con las vecinas de habitación, fue divertido.
Y a la vuelta...atasco, lluvias y retrasos...pero llegué a las prácticas de programación. En pocos instantes pasé de la divinidad....a la realidad.
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